Opinión: Central Río Cuervo en Puerto Aysén, un proyecto sin conciencia

18 Septiembre 2013

Si se llevan a cabo proyectos como el de Río Cuervo y HidroAysén en las actuales condiciones, con tan deficientes estudios de impacto ambiental, el desarrollo y la proyección social y económica de los habitantes se destruirá para siempre.

Andrés Gillmore >
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El martes 10 de marzo recién pasado en la capital de la región de Aysén, Coyhaique, se reunió la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA).Organismo que cuenta con la sola presencia de los Seremis regionales y de la señora Intendenta, Pilar Cuevas, quien lo preside. En la sesión se aprobó unánimemente el informe consolidado del Estudio de Impacto Ambiental, del proyectoHidroeléctrico Central Río Cuervo en la comuna de Puerto Aysén.

El documento presentado por Energía Austral defendiendo al proyecto, minimizó los riesgos geológicos sin tomar en cuenta que la construcción de la represa se levantaría a 400 metros de altura en relación con la ciudad de Puerto Aysén en sus mismas cabezas. La falla geológica Liquiñe-Ofquique esta en ese sector, provoco en el pasado las erupciones de los volcanes Hudson y Chaiten y esta conectada con los volcanes Puyehue, Cordón Caulle y Nevada.

En el año 2007 la misma falla geológica que esta activa, cobró la vida de un grupo de pobladores en el fiordo de Aysén, con una serie de movimientos sísmicos de gran magnitud generados por la falla, que ocasionaron derrumbes al interior de ese fiordo, que a su vez originaron tsunamis internos de gran magnitud, que tomó por sorpresa a muchos pobladores en ese entonces y lamentablemente algunos de ellos aun no han sido encontrados hasta los días de hoy.

La evaluación del CEA ignoro totalmente las investigaciones realizadas por el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Fiscas y Matemáticas de la Universidad de Chile y las realizadas por la Universidad de Concepción, por el ingeniero civil PHD en Hidráulica y Ecología Claudio Meier. Las dos Universidades coincidieron que construir represas de muros de contención y embalses donde existen cuatro volcanes: Maca, Cai, Meullin y Yulton y 32 conos parásitos es muy riesgoso en un emplazamiento de esas características, lo que constituye un riesgo inminente para los 22 mil habitantes de la comuna de Puerto Aysén, que pueden verse sorprendidos por una alud de agua, cemento, fierro, bosques, ríos, animales, durante la construcción, la puesta en operación y en los años venideros cuando este a plena capacidad. Nadie sabe a ciencia cierta cuando sucederá, pero los estudios alertan que es muy posible que suceda si se construye como esta diseñado el proyecto actualmente.

Los ejemplos a nivel mundial de catástrofes por represas de montaña mal diseñadas son varios, el más duro de recordar es lo que sucedió en Italia con la represa de Vajont en el año de 1957, que arraso con el pueblo y sus habitantes, que representa un peligroso precedente que debemos considerar dada la similitud del proyecto con el de Río Cuervo. El embalse y la represa italiana por coincidencia fue un proyecto Hidroeléctrico desarrollado y construido por la compañía SADE (Societa Adriatica di Elettricita di Venezia) hoy lo que conocemos como ENEL, que es uno de los accionistas actuales de la transnacional HidroAysén.

El formato de evaluación del proyecto no ha estado a la altura de lo que necesitamos los ciudadanos de Aysén. No hay dudas que el ejecutivo no cumplió con su deber de velar por el bien público. Lo más sensato seria contratar un organismo externo con expertice profesional, que realice una auditoria externa al estudio de impacto ambiental que presento Energía Austral y además que el gobierno y la transnacional se comprometan con un acuerdo firmado acatar el resultado de la auditoria.

No se puede hacer caso omiso de los informes de las Universidades de Chile y de Concepción, dando cuenta de los peligros del proyecto. Son Universidades prestigiosas y ante la duda debemos ser cautos y entender que lo que dicen es de relevancia, informado con seriedad profesional.

El gobierno reclama por los medios de comunicación, que los proyectos energéticos invariablemente terminan judicializándose. El de Central Río Cuervo sin duda ira por el mismo camino y serán presentados recursos de protección en los próximos treinta días.

El día antes de la votación se presento en la contraloría regional de Aysén una impugnación administrativa a los Seremis miembros del CEA, por entender que existen vicios de legalidad que llevan a concluir que el acto carecía de la ética necesaria a una decisión tan relevante. Los seremis que votaron son funcionarios públicos de confianza política y ya fueron muy cuestionados el año pasado por un fallo de la corte suprema por el mismo tema. Fallo que señalo que habían incurrido en una ilegalidad manifiesta al no tomar en cuenta información estratégica. La impugnación fue solicitada al órgano contralor por medio de una impugnación administrativa, para ejercer la potestad que tiene Contraloría sobre los servicios públicos, por entender que los Seremis han realizado un notable abandono de deberes, al no tomar en cuenta a cabalidad los riesgos del proyecto.

La falta de prolijidad a exprofeso con que son evaluados y luego aprobados los proyectos energéticos en Aysén, hacen que la única vía posible para hacerlos reconsiderar, es apelar a la vía judicial. Si el gobierno quiere evitar la judicialización, que quita tiempo y recursos, la única forma posible es hacer las cosas bien, exigiendo estudios profesionales que sean reales y no ideológicos. Ante esta realidad es urgente y un deber, revisar los protocolos de la ley de base del medio Ambiente, que permiten que gente sin expertice, en cargos políticos (CEA=Seremis) fácil de manipular tengan la responsabilidad.

Debería de exigírseles a estas comisiones ser más profesionales y representativas, que cuenten con expertos en el tema como contraparte en representación de la ciudadanía. La institucionalidad no ha funcionado y ese es el tema de fondo que debe resolverse.

Lo ocurrido con la aprobación de La Central Río Cuervo, debe marcar definitivamente un precedente que debe erradicarse definitivamente si queremos sobrevivir, desarrollarnos y progresar como región. Si se llevan a cabo proyectos energéticos como el de Río Cuervo y HidroAysén en las actuales condiciones, con tan deficientes estudios de impacto ambiental, la reserva de vida de Aysén y lo que representa medio ambientalmente para el desarrollo y la proyección social y económica de los habitantes se destruiría para siempre.