Editorial Mi Voz: ¿Alcanzar el desarrollo para acabar la pobreza?

Editorial Mi Voz: ¿Alcanzar el desarrollo para acabar la pobreza?

03 Febrero 2021

Hay mandamientos que las sociedades hacen propios, como si estos fueran el único camino posible o la verdad en mármol. ¿Acabar con la pobreza en Chile sólo se podrá lograr con el anhelado crecimiento y desarrollo?

Red Mi Voz >
authenticated user Editor

Nuestro país ha logrado avances significativos en las últimas décadas en materia de superación de la pobreza. ¿Por qué? En una respuesta simplista: el país se ha ido desarrollando y aumentando su economía y con ello, más empleo, más oportunidades, más progreso, más políticas y acciones del estado para luchar con la pobreza, etc.

El habla, habla:

Estimado o estimada, fíjese por favor cómo hemos redactado el inicio del párrafo anterior (que seguramente ha escuchado y leído retiradas veces): “avances significativos en materia de superación de la pobreza”… pues el sólo acto de denominar de esta forma el que centenares de miles de personas no tengan que comer, reviste un sentido común que por decirlo de una forma templada, es absolutamente insensible y sólo pone el acento en una interpretación colectiva e instalada de tratar la pobreza como un “tema” o una “problemática” que alguien llamado Estado debe resolver a través de algo llamado desarrollo, que debe progresar año a año para que cuando venga ese día en una o 2 décadas más, podremos decir con júbilo, hemos vencido la pobreza: ¡Viva Chile!

Entonces señora o señor, cuando usted vea o converse con una persona en situación de pobreza, le rogamos pueda decirle que tenga paciencia, porque nuestro país se está desarrollando. Aguante señor pobre, en una o 2 décadas esto se va a resolver.

¿No habrá que superar la pobreza para ser desarrollados?

Los caminos por más ilustrados, técnicos, racionales y colegiados sean, pueden ofrecer miopías. La estrategia del desarrollo basada en el crecimiento para resolver la pobreza, envuelve una obscena resignación del país con quienes están sufriendo y pasando hambre.

Intentemos un ejemplo cercano para graficar qué es una resignación. Cuando llega Bielsa y se destapa la generación dorada, pudimos apreciar cuán resignado estábamos con nosotros mismos, nuestras creencias y estrategias sólo nos llevaban a jugar y batallar, pero nunca triunfar. Eso se acabó, al menos por un tiempo, y nos dimos cuenta que era posible si hacíamos cosas diferentes a las que solíamos hacer.

Usted legítimamente puede pensar, estos que escriben estas columnas no entienden cómo funcionan las cosas. ¿Pero quién creen estos que paga la cuenta? Más aún, usted seguramente podrá pensar que esta editorial además de ingenua es arrogante, pues no aprecia el tremendo esfuerzo de centenares de personas que han luchado por derrotar la pobreza.

Pero señor o señora, aprecie por favor este punto: Nuestra estrategia, aunque fuese en términos económicos técnicamente correcta, adolece de insensibilidad con seres humanos y hermanos que habitan en nuestra misma tierra. ¿No será conveniente poner esfuerzos en desnaturalizar la pobreza, eliminarla y luego pensar en que podremos alcanzar el desarrollo? Dicho de otra forma, ¿creemos posible alcanzar el desarrollo mientras un porcentaje significativo de compatriotas viven en condiciones de pobreza multidimensional? Pues sólo sí declaramos que la estrategia y su lógica es resignada, podremos hacernos nuevas preguntas, reunir a los más innovadores, apelar a la solidaridad y altruismo nacional para elaborar un nuevo camino, en el cual, no tengamos que pedirles 20 años de paciencia a los pobres de Chile.

www.mivoz.cl