Historia de una Cita a ciegas de una twittera temuquense...
@CFranciscaL es nuestra twittera opiñonística que nos relata una muy entretenida aventurra de sábado por la noche... Una cita a ciegas. Por @CFranciscaL
Sábado por la noche. No hay panorama. Desde hace un tiempo he optado más por la vida familiar que por el carrete nocturno. Mi compañía en el último mes ha sido Twitter, donde río con un montón de desconocidos y ”retuiteo” sus comentarios, que van desde política, a lo más absurdo.
Así estaba, en pijama y acostada, cuando leo a un joven señalando que se encontraba “al aguaite” de panorama, a lo cual (aleonada por el hecho ser comunicación virtual) respondo que yo tengo uno para compartir, de forma ligera y sin expectativas. Pocos segundos después, grande fue mi sorpresa al suceder lo inesperado: el chiquillo me invita a salir.
Mi pensamiento inmediato fue imaginar que se trataba de psicópata que buscaba victimas vía web, solteras como yo, con el objeto de concretar sus más perversos deseos. Luego, y después de recibir comentarios de la comunidad tuitera, decido reunirme en un local con mucho público (de esos que sobran en Temuco) y abrazar la aventura.
Así comenzó mi experiencia religiosa, cambiándome de ropa más de tres veces, tratando de llegar al “look” natural pero no desarreglado, sin verme muy producida y meditando si realmente iba a acudir al encuentro. Con una foto para que me reconociera y muchos mensajes intercambiados para concretar la famosa “cita”, sello mi salida al lugar pactado.
En el camino, como toda “mina”, me imaginaba esperando de forma ridícula a un hombre que jamás llegaría, mi cita a ciegas, o que me viera y se arrepintiera de juntarse, decepcionado por la oferta. Noté que mi manos transpiraban (creyéndome una mujer tan segura, esto me llamo la atención) o que se trataría de un prototipo no muy agraciado físicamente. Pensé que podía ser alguien que de otra forma no podría concretar una cita, que se aprovechaba de estas herramientas virtuales, y cuanta cosa me puede imaginar…. Le comenté al taxista, un hombre mayor, quien sabiamente me dijo que al menos le otorgara el beneficio de la duda, lo cual acogí agradecida y continué así el trayecto.
Tres minutos después, me hallaba saludando al atrevido galán y dando comienzo y con naturalidad a una experiencia inédita en mi vida; la famosa “cita a ciegas”. Nada parecido a lo que acostumbraba a conocer a través de los programas gringos. De hecho, no nos dimos ni cuenta como pasaba la hora y como bajaban nuestros vasos. En tres oportunidades nos tuvieron que recalentar la famosa tabla de comida, ya que al parecer estábamos tan embalados conversando que la comida pasó a un tercer plano. Cómo llegamos a twitter, que hacíamos en nuestras vidas, nuestras familias, porque estábamos solos, etc. Me llamo mucho la atención descubrir que el había sido mas minucioso, y que incluso revisó comentarios anteriores vía twit, a modo de evaluar con quien se iba a reunir, cosa que honestamente ni se me pasó por la cabeza hacer.
Al terminar, un dulce abrazo me despidió de mi galán, intercambiando previamente teléfonos a modo de facilitar el contacto más allá de 140 caracteres.
Ambos concluimos que la gracia de herramientas de comunicación como el famoso Twitter, es acercar a personas que en la vida real jamás se hubiesen conocido.
Y para aquellas que se preguntan si existen expectativas románticas, debo señalar que “otorgo el beneficio a la duda” y que le daré “tiempo al tiempo”, sin dejar eso si de alentar a mis twitteros a realizar estas practicas y aventurarse a lo desconocido!!!.
Así estaba, en pijama y acostada, cuando leo a un joven señalando que se encontraba “al aguaite” de panorama, a lo cual (aleonada por el hecho ser comunicación virtual) respondo que yo tengo uno para compartir, de forma ligera y sin expectativas. Pocos segundos después, grande fue mi sorpresa al suceder lo inesperado: el chiquillo me invita a salir.
Mi pensamiento inmediato fue imaginar que se trataba de psicópata que buscaba victimas vía web, solteras como yo, con el objeto de concretar sus más perversos deseos. Luego, y después de recibir comentarios de la comunidad tuitera, decido reunirme en un local con mucho público (de esos que sobran en Temuco) y abrazar la aventura.
Así comenzó mi experiencia religiosa, cambiándome de ropa más de tres veces, tratando de llegar al “look” natural pero no desarreglado, sin verme muy producida y meditando si realmente iba a acudir al encuentro. Con una foto para que me reconociera y muchos mensajes intercambiados para concretar la famosa “cita”, sello mi salida al lugar pactado.
En el camino, como toda “mina”, me imaginaba esperando de forma ridícula a un hombre que jamás llegaría, mi cita a ciegas, o que me viera y se arrepintiera de juntarse, decepcionado por la oferta. Noté que mi manos transpiraban (creyéndome una mujer tan segura, esto me llamo la atención) o que se trataría de un prototipo no muy agraciado físicamente. Pensé que podía ser alguien que de otra forma no podría concretar una cita, que se aprovechaba de estas herramientas virtuales, y cuanta cosa me puede imaginar…. Le comenté al taxista, un hombre mayor, quien sabiamente me dijo que al menos le otorgara el beneficio de la duda, lo cual acogí agradecida y continué así el trayecto.
Tres minutos después, me hallaba saludando al atrevido galán y dando comienzo y con naturalidad a una experiencia inédita en mi vida; la famosa “cita a ciegas”. Nada parecido a lo que acostumbraba a conocer a través de los programas gringos. De hecho, no nos dimos ni cuenta como pasaba la hora y como bajaban nuestros vasos. En tres oportunidades nos tuvieron que recalentar la famosa tabla de comida, ya que al parecer estábamos tan embalados conversando que la comida pasó a un tercer plano. Cómo llegamos a twitter, que hacíamos en nuestras vidas, nuestras familias, porque estábamos solos, etc. Me llamo mucho la atención descubrir que el había sido mas minucioso, y que incluso revisó comentarios anteriores vía twit, a modo de evaluar con quien se iba a reunir, cosa que honestamente ni se me pasó por la cabeza hacer.
Al terminar, un dulce abrazo me despidió de mi galán, intercambiando previamente teléfonos a modo de facilitar el contacto más allá de 140 caracteres.
Ambos concluimos que la gracia de herramientas de comunicación como el famoso Twitter, es acercar a personas que en la vida real jamás se hubiesen conocido.
Y para aquellas que se preguntan si existen expectativas románticas, debo señalar que “otorgo el beneficio a la duda” y que le daré “tiempo al tiempo”, sin dejar eso si de alentar a mis twitteros a realizar estas practicas y aventurarse a lo desconocido!!!.
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Resulto no ser tan
Resulto no ser tan galàn...jajaja
Muy buena nota, creo que no
Muy buena nota, creo que no todo puede ser malo tras un computador y detras de twitter y los 140 caracteres.
Creo que la aventura de algo desconocido a veces puede ser mejor que algo que ya conocimos, por algo lo conocido no resulto.
Tanto el galan como la protagonista sacaron buenas conclusiones y buen resultado de su cita a ciegas, que tan a ciegas no era...estudiado por una parte y por la otra a la aventura casi incierta, pero con un buen final.
¿queda la duda si el galan es ficcion o relidad?.....pero me inclino mas por la realidad.
jajajaja NOTABLE! Así
jajajaja NOTABLE!
Así conocí a varios de mis actuales amigos, pero en una junta Blogger. Es genial! llegué sola y con un plan B por si acaso la cosa no fluía... terminé en un carrete cerca de la Escuela Militar y con los meses surgió una relación con un tanguero.
Tú sabes que creo en aprovechar todas las oportunidades que se me cruzan por el camino... ya le he perdido el miedo a lo desconocido y evito oir a la voz de la "ilusión amorosa". Mejor ir pensando en que lo pasarás genial, que no será igual a otra junta y que aprenderás algo nuevo.
Besotes catetes!!!!!
me encantó tu historia.
Efectivamente lo q dice
Efectivamente lo q dice @granpez es cierto. Aquí nos presentamos como lo mejor que somos, así como lo tratamos de proyectar en nuestros twitts.
Ahora en este caso, debo reconocer que tratando de mantener inconscientemente el encanto de no saber con quien me juntaba, no siquiera pensé en leer TODOS sus comentarios, a modo de crear algún tipo de perfil. No lo hice, ya que me pasa que en el twitter escribo y comento, en su mayoría, cosas sin mayor trascendencia, ya que es mi vía de escape ante la rutina. En el mismo contexto, como no estoy buscando "pareja", podría decir que ni siquiera acudí con expectativas.
Ya se vendrá la parte 2, donde narrare los pormenores de la experiencia, como así también los posteriores!! 1313
Saludos!!!
En mi juventud, hace más
En mi juventud, hace más años de los que estoy dispuesto a reconocer, una cita a ciegas significaba ir a un baile, una fiesta o a un matrimonio con alguien que en realidad no conocías. Sólo disponías de la información vaga proporcionada por aquel amigo en común, hermano o primo presentador de tu cita.
Lo curioso de estas citas modernas vía twitter, es que la mayoría de los twiteros disponen de una foto y una biografía breve de su cita, además de la posibilidad de leer los pensamientos de su eventual acompañante, y aún así se les llama "cita a ciegas".
En el fondo de nuestro subconsciente, sabemos que la foto del avatar, la biografía e inclusive mucho de lo que se escribe no identifica plenamente a la persona. Es una identidad que hemos construido para mostrar cómo nos gustaría que el resto nos vea, nuestro sueño de identidad o identidad soñada. Algunos imitarán el estilo agresivo de opinión de una Francisca García Huidobro o la acidez de una Raquel Argandoña o el encanto de niño malo e insolente de un Dr. House todo lo que nos imaginamos servirá para llamar la atención del prójimo. Pero a un Doctor House o a una Raquel Argandoña es divertido verla, pero no sufrirla.
Antiguamente se recomendaba ir a una cita a ciegas con las expectativas bajas. Con twitter es más difícil. Cada quien se presenta como lo máximo ante el prójimo.
Una cita a ciegas por medio de twitter realmente es una aventura. Siento que se requiere una gran tolerancia a la frustración. Bueno, así maduramos.
Felicitaciones a @CFranciscaL por su valentía y los mejores deseos para su próxima aventura.
Pobre imitación de Sex and
Pobre imitación de Sex and City y de toda esas columnas que llenan las páginas de revista de mujer, donde van contando historias llenas de lugares comunes acerca de la guerra de los sexos.
Francisca parece que quiere seguir la senda de las sofisticadas columnistas de revistas neoyorkinas.
Mi galán estaba medio
Mi galán estaba medio taimado por no mencionarlo, así que para que lo sepan, el crédito es compartido... @highlanderix!!
Chiquillos; para que no se
Chiquillos; para que no se enoje el galàn... se trata de @highlanderix !!!
@piabersezio Tb te felicito
@piabersezio
Tb te felicito x tomar la iniciativa! tienes que contarnos en qué quedaron!!
Me gusta! jaja bien jugado!
Me gusta! jaja bien jugado! saludooos!
jajajajja wena cabra!!!! te
jajajajja wena cabra!!!! te apoyo en eso de abrazar la aventura, hay mucha gente que de no ser aventureros no conoceríamos!!!!