“No por la vejez debemos perder los derechos, sino que seguimos siendo ciudadanos como cualquier otra persona”
El maltrato a personas mayores puede ser físico, psicológico/emocional, sexual, financiero, estructural o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión. Por Stephany Bravo Segal
Sin duda quienes más conocen los beneficios que traerá la modificación a la ley de violencia intrafamiliar, que tipifica al adulto mayor como sujeto vulnerable, es el Consejo Regional de Adultos Mayores, representantes de sus pares a nivel regional.
Luego de intensas campañas publicitarias y conversaciones con diferentes parlamentarios desde el año 2007, al fin están viendo los frutos de su esfuerzo.
Para María González Melo, Presidenta del Consejo Regional, la aprobación del proyecto de ley contra el maltrato a las personas mayores “es algo que esperábamos hace mucho tiempo y como representantes de nuestros pares es una gran satisfacción y un gran logro”. Asimismo, enfatizó que el ser adulto mayor no significa perder derechos “sino que seguimos siendo ciudadanos como cualquier persona”, situación por la cual no deben estar restringidos, agregó.
Subsanando deficiencias
El maltrato a personas mayores puede ser físico, psicológico/emocional, sexual, financiero, estructural o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión.
Por ello, no ha de sorprender que gran parte de las denuncias recibidas en el Servicio Nacional del Adulto Mayor, tengan relación con el hurto patrimonial al que se ven expuestos los mayores, especialmente de sus propios familiares, quienes abusan de sus bienes y ante los cuales poco se puede amparar en materia legislativa.
No obstante, con la modificación de la ley de violencia intrafamiliar, casos como los antes descritos comenzarán a tener solución, ya que permitirá a los tribunales defender y brindar protección a los mayores en caso de maltrato, abandono o situación de riesgo.
Para el SENAMA, la aprobación del proyecto de ley constituye uno de los avances más significativos en materia de vejez en nuestro país, ya que podrá tomar acciones legales y garantizar, desde una perspectiva constitucional, sanciones a quienes cometan algún tipo de maltrato hacia los adultos mayores, defendiendo así sus derechos y dignidad como ciudadanos.
Luego de intensas campañas publicitarias y conversaciones con diferentes parlamentarios desde el año 2007, al fin están viendo los frutos de su esfuerzo.
Para María González Melo, Presidenta del Consejo Regional, la aprobación del proyecto de ley contra el maltrato a las personas mayores “es algo que esperábamos hace mucho tiempo y como representantes de nuestros pares es una gran satisfacción y un gran logro”. Asimismo, enfatizó que el ser adulto mayor no significa perder derechos “sino que seguimos siendo ciudadanos como cualquier persona”, situación por la cual no deben estar restringidos, agregó.
Subsanando deficiencias
El maltrato a personas mayores puede ser físico, psicológico/emocional, sexual, financiero, estructural o simplemente reflejar un acto de negligencia intencional o por omisión.
Por ello, no ha de sorprender que gran parte de las denuncias recibidas en el Servicio Nacional del Adulto Mayor, tengan relación con el hurto patrimonial al que se ven expuestos los mayores, especialmente de sus propios familiares, quienes abusan de sus bienes y ante los cuales poco se puede amparar en materia legislativa.
No obstante, con la modificación de la ley de violencia intrafamiliar, casos como los antes descritos comenzarán a tener solución, ya que permitirá a los tribunales defender y brindar protección a los mayores en caso de maltrato, abandono o situación de riesgo.
Para el SENAMA, la aprobación del proyecto de ley constituye uno de los avances más significativos en materia de vejez en nuestro país, ya que podrá tomar acciones legales y garantizar, desde una perspectiva constitucional, sanciones a quienes cometan algún tipo de maltrato hacia los adultos mayores, defendiendo así sus derechos y dignidad como ciudadanos.
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