¿Cómo superar el estrés post vacacional?: La difícil vuelta al trabajo
Especialistas entregan consejos para enfrentar de mejor manera el regreso a la rutina laboral. Por Leticia Roa
Especialistas entregan consejos para enfrentar de mejor manera el regreso a la rutina laboral.
El término de las vacaciones ya no es algo que afecta sólo a los escolares que deben volver a ponerse el uniforme y enfrentar un nuevo año. Es también, y en forma cada vez más notoria, una situación que genera estrés y angustia entre los adultos que deben retomar sus trabajos habituales, tras dejar el ocio y el descanso veraniego.
“El estrés post vacacional se evidencia en un bajón anímico, cansancio, angustia, pesadez del cuerpo, dificultad para dormir, entre otros síntomas; y muchas veces tiene que ver con la ansiedad de adelantarse mentalmente a lo que viene, tanto en la oficina como en la casa”, explica Gianna Giudice Ch, Directora de la Consultora de Bumeran Chile.
La especialista indica que este tipo de estrés es relativamente normal, aunque no debería durar más de diez días, y entre las principales causas están las obligaciones que se vienen en Marzo, como pagar las cuentas de las vacaciones, los útiles escolares y las patentes. “Es un momento difícil para todos. Implica la vuelta a la rutina, las responsabilidades, obligaciones, tensiones, en fin, todo lo que viviremos día a día hasta nuestras próximas vacaciones”, agrega.
Para que este fuerte quiebre no afecte mayormente la rutina “normal”, en Bumeran Chile recomienda seguir algunos consejos para evitar quedarse estancado en esta etapa de adecuación.
• Prepararse uno o dos días antes de volver a la oficina para regular el sueño y la conducta alimentaría, acostándose más temprano que en las vacaciones y comiendo liviano.
• Planificar la primera semana con tranquilidad, priorizando sólo las cosas más importantes. No sentirse imprescindible, porque eso nos hace llenar nuestra agenda.
• Organizar salidas los primeros fines de semana, o salir en las tardes con amigos, para mantener un cierto nivel de relajo que haga menos brusca la adaptación.
• Resolver las labores pendientes y ponerse al día con las tareas retrasadas, ordenándolas y priorizándolas.
• Hablar sobre las vacaciones con algunos compañeros, porque compartir esas experiencias ayuda a terminar adecuadamente el proceso de descanso.
• Organizar el puesto de trabajo.
• Ponerse al día contestando los mensajes telefónicos y de correo electrónico.
El término de las vacaciones ya no es algo que afecta sólo a los escolares que deben volver a ponerse el uniforme y enfrentar un nuevo año. Es también, y en forma cada vez más notoria, una situación que genera estrés y angustia entre los adultos que deben retomar sus trabajos habituales, tras dejar el ocio y el descanso veraniego.
“El estrés post vacacional se evidencia en un bajón anímico, cansancio, angustia, pesadez del cuerpo, dificultad para dormir, entre otros síntomas; y muchas veces tiene que ver con la ansiedad de adelantarse mentalmente a lo que viene, tanto en la oficina como en la casa”, explica Gianna Giudice Ch, Directora de la Consultora de Bumeran Chile.
La especialista indica que este tipo de estrés es relativamente normal, aunque no debería durar más de diez días, y entre las principales causas están las obligaciones que se vienen en Marzo, como pagar las cuentas de las vacaciones, los útiles escolares y las patentes. “Es un momento difícil para todos. Implica la vuelta a la rutina, las responsabilidades, obligaciones, tensiones, en fin, todo lo que viviremos día a día hasta nuestras próximas vacaciones”, agrega.
Para que este fuerte quiebre no afecte mayormente la rutina “normal”, en Bumeran Chile recomienda seguir algunos consejos para evitar quedarse estancado en esta etapa de adecuación.
• Prepararse uno o dos días antes de volver a la oficina para regular el sueño y la conducta alimentaría, acostándose más temprano que en las vacaciones y comiendo liviano.
• Planificar la primera semana con tranquilidad, priorizando sólo las cosas más importantes. No sentirse imprescindible, porque eso nos hace llenar nuestra agenda.
• Organizar salidas los primeros fines de semana, o salir en las tardes con amigos, para mantener un cierto nivel de relajo que haga menos brusca la adaptación.
• Resolver las labores pendientes y ponerse al día con las tareas retrasadas, ordenándolas y priorizándolas.
• Hablar sobre las vacaciones con algunos compañeros, porque compartir esas experiencias ayuda a terminar adecuadamente el proceso de descanso.
• Organizar el puesto de trabajo.
• Ponerse al día contestando los mensajes telefónicos y de correo electrónico.
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Están buenos los datos, y
Están buenos los datos, y que pasa con el estrés de los que todavía no salimos de vacaciones, servirán igual estos datos creo yo.
Buena la nota.